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¿Cuándo se dio cuenta que estaba vivo?

En mis clases en la Universidad he hecho la pregunta ¿Cuándo se dio cuenta que estaba vivo, qué usted era, es, un ser vivo, más aún, un ser humano?
En el momento de la pregunta todos reconocen que están vivos, que tienen vida, sin embargo pocos ven las implicancias que tiene el responder afirmativamente esta pregunta diciendo, sí, me doy cuenta que estoy vivo o me he dado cuenta que estoy vivo (a). Porque entonces si estoy viviendo, o la vida me ha sido “otorgada”, “regalada” o como quiera decirlo, o le pasa que está vivo, le agrego otra pregunta ¿y entonces que va hacer con esta vida que le ha sido otorgada o que simplemente está observando?
El encontrarnos en la vida tiene para mí varias implicancias, primero la emoción de gratitud (si es que no estamos locos o depresivos) y después el de darnos cuentas que la vida también trae otros regalos debajo del brazo y que son la libertad y la responsabilidad. La responsabilidad de hacernos cargo de sí mismos, y la libertad  de elegir el cómo hacerlo. El “encontrarnos siendo” sin haber escogido el mundo que puede agradarnos o no, implica “hacernos cargo” de nuestro ser y lidiar con ello de allí en adelante. Emergemos a la existencia descubriendo, que sin haberlo escogido, tenemos en nuestras manos una inmensa responsabilidad: “hacernos cargo de nosotros mismos”.
Somos seres que participamos y somos responsables de la construcción de su propio ser. ¿Cómo lo hacemos? Optando, eligiendo cómo vivimos cada minuto de nuestras vidas. Estamos en un permanente estado de elección. Mi ser está determinado en cada momento en cómo actúo, como escojo, y qué sentido de mí misma y del mundo tengo.
Y Usted ¿Cuándo se dio cuenta que estaba vivo?
Miércoles, 01 de Marzo de 2006 19:13. Autor: Jacqueline Valenzuela. #. Tema: De para donde vamos Hay 3 comentarios.

¿QUÉ ES ESTO DEL COACHING ONTOLOGICO?

Como coaches ontológicos nos enfocamos a producir cambios en el “ser” de la persona con la cual trabajamos (coachee). Operamos sobre el paradigma que sólo es posible el cambio de prácticas y conductas de una persona partiendo desde la modificación del sí mismo. Es la propia mirada de la persona,  la que cambia y al hacerlo cambia el mundo que ve y cambia lo que observa y dice de su ser, de quien es.
Y cuando cambia esa mirada ¿es que cambian sus conductas hacia donde quería dirigirlas inicialmente? ¿ o hacia donde pensaba enfocarlas su jefe? No sabemos. No podemos predecir el resultado particular de las prácticas que decidirá adoptar después que su visión del mundo y de sí mismo ha cambiado, sólo podemos asegurar que habrá mejorado su bienestar personal. Y que como consecuencia de este bienestar, lo más probable es que mejore también su eficiencia y productividad. ¿En qué ámbito? Es probable que en el ámbito laboral. Pero también podremos observar el cambio en sus prácticas familiares, deportivas o incluso en nuevos ámbitos de interés que antes no aparecían.
¿Y por qué el coachee querría hacer cambios hacia lo desconocido? ¿Hasta incluso estar dispuesto a atravesar un proceso doloroso?
Quizá la promesa que podríamos comenzar a diseñar tiene que ver con ofrecer a hacer las preguntas que nunca tendrán respuestas precisas, pero que de una manera u otra penetrarán el alma, lo humano del coachee, modificando su estado de ánimo, su melodía de fondo, con la cual se mueve por la vida. Y se ve que es sólo el lenguaje poético el que comienza a explicar esta dinámica de cambio, ya que las palabras se quedan cortas o no las encontramos para mostrar el fenómeno.
El coach ontológico se está convirtiendo en el filósofo de nuestra era, en aquel que se ocupa de los problemas universales que afectan a todos los hombres y mujeres por igual, acerca del sentido de la vida, de la muerte, de la responsabilidad personal, del valor de los derechos humanos y del destino del planeta. Cada una de estas preocupaciones se hacen presente en nuestra historia y en las diversas formas en que nos organizamos. Y son éstas preguntas las que abordamos con el coachee, sin ninguna pretensión de resolverlas, y porque quizá nunca podremos hacerlo. Sin embargo al traer estas preguntas a las vidas de la personas, les recordamos la maravilla de su propia existencia y les damos la posibilidad de conectarse con un espacio donde las palabras no sirven, pero donde encuentran y experimentan la comunidad del origen y destino humano.
Cuando una persona logra experimentar y vivir en este flujo original y de destino, nada puede detener el mejorar su bienestar personal y la grandeza en su vida. Y como dice Covey encuentran su voz y comienzan a ayudar a que otros también la encuentren.

Martes, 28 de Marzo de 2006 22:50. Autor: Jacqueline Valenzuela. #. Tema: Coaching y Aprendizaje Hay 4 comentarios.


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