Se muestran los artículos pertenecientes a Octubre de 2005.
Esos que amamos
Cómo quererlos más, tenerlos más cerca.
Carita sonriente, mirando al cielo.
Carita de ojos verdes y dientes de castor.
Y tu rostro ladeado con una bocota riendo.
Madre arrugada, hijo tan grande, tan serio. Y ella legalmente rubia, aún no sabíamos que se iría tan lejos. Y mi perro recién llegado. Los celestes ojos de mi sobrino y ella con su pelo azabache que tampoco sabía también se iría lejos en menos de un año.
Veo las fotos de un año atrás y los veo a todos ustedes queridos míos. Maravillosa tecnología que los trae en un instante.
¿Dónde estaremos en un año más? ¿Tampoco sabemos que nos alejaremos? ¿Qué nos llegará el dolor? ¿Qué nos llegará la felicidad?
Lo que venga vendrá de los cielos y será recibido con la grandeza que merecen los regalos de tan honrada procedencia y nos postraremos, en profunda reverencia, agradeciendo siempre.
Ahora corro a buscar la máquina fotográfica, quiero grabar este momento para verte mañana cómo era tu sonrisa hoy.
Carita sonriente, mirando al cielo.
Carita de ojos verdes y dientes de castor.
Y tu rostro ladeado con una bocota riendo.
Madre arrugada, hijo tan grande, tan serio. Y ella legalmente rubia, aún no sabíamos que se iría tan lejos. Y mi perro recién llegado. Los celestes ojos de mi sobrino y ella con su pelo azabache que tampoco sabía también se iría lejos en menos de un año.
Veo las fotos de un año atrás y los veo a todos ustedes queridos míos. Maravillosa tecnología que los trae en un instante.
¿Dónde estaremos en un año más? ¿Tampoco sabemos que nos alejaremos? ¿Qué nos llegará el dolor? ¿Qué nos llegará la felicidad?
Lo que venga vendrá de los cielos y será recibido con la grandeza que merecen los regalos de tan honrada procedencia y nos postraremos, en profunda reverencia, agradeciendo siempre.
Ahora corro a buscar la máquina fotográfica, quiero grabar este momento para verte mañana cómo era tu sonrisa hoy.
La tecnologìa
La tecnología es maravillosa, me permite acercar a los que quiero, con el teléfono, con el video, con la cámara, con el laptop.
Digo tu nombre y en segundos escucho tu voz, es magia….
Quiero saber del nuevo libro de Ken Wilber o de la película que veremos el Viernes “ What the bleep do we know? Entro a Internet y ya hay muchos comentarios de quienes han leído o ya han visto la película.
La pregunta que me aparece es cómo integrar amorosamente la tecnología a nuestras vidas, de forma que nos haga reír, que nos facilite estar con el otro que amamos y que no tenemos cerca, o conversar con ese de la foto que jamás podremos abrazar. Que estas herramientas nos desafíen a expresar nuestros sentimientos a través de la palabra escrita (que parece que cuesta más… ¿o menos?)
Algunos me dirán que el cuerpo desaparece, pero ¿saben? ahora que escribo estas líneas siento como mi respiración se acelera, como mis ojos se humedecen, como me lleno de alegría a recordar lo que más quiero. Lleno de aire mis pulmones y me despido de estas letras agradeciéndole a este laptop que estreno hoy día.
El mundo que construiremos no puede desechar la ciencia ni la tecnología, al contrario debe incluirlas y armonizarlas con nuestras almas, emociones y lo que más queremos.
Digo tu nombre y en segundos escucho tu voz, es magia….
Quiero saber del nuevo libro de Ken Wilber o de la película que veremos el Viernes “ What the bleep do we know? Entro a Internet y ya hay muchos comentarios de quienes han leído o ya han visto la película.
La pregunta que me aparece es cómo integrar amorosamente la tecnología a nuestras vidas, de forma que nos haga reír, que nos facilite estar con el otro que amamos y que no tenemos cerca, o conversar con ese de la foto que jamás podremos abrazar. Que estas herramientas nos desafíen a expresar nuestros sentimientos a través de la palabra escrita (que parece que cuesta más… ¿o menos?)
Algunos me dirán que el cuerpo desaparece, pero ¿saben? ahora que escribo estas líneas siento como mi respiración se acelera, como mis ojos se humedecen, como me lleno de alegría a recordar lo que más quiero. Lleno de aire mis pulmones y me despido de estas letras agradeciéndole a este laptop que estreno hoy día.
El mundo que construiremos no puede desechar la ciencia ni la tecnología, al contrario debe incluirlas y armonizarlas con nuestras almas, emociones y lo que más queremos.

