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Autoretrato
Soy inquieta, me gusta bailar, leer y escribir, cantar y hacer deporte. Me engolosino restregando y besuqueando a mis dos hijos chicos, porque los grandes ya no me dejan.
Soy voraz si me dejan todas las opciones que ya mencioné, me las como todas de una vez. Esto ya lo sabe mi cuerpo que a veces se queja doloroso que no lo tomo en cuenta.
Soy entusiasta, de buen ánimo, payasa y cariñosa. Gozo cuando veo el gozo de otros y sufro con el sufrimiento de ellos.
Dicen que soy creativa, aunque yo no lo veo tanto. Puedo decir que soy buena para inventar y hacer negocios, de vender “proyectos”, de inventar ofertas, lo cual cumplo rigurosamente. Por lo tanto también soy disciplinada, ordenada, tanto lo fui que he trabajado para desordenarme.
Soy estudiosa, investigadora inagotable, navegadora en Internet, aprendiz siempre en diferentes materias. Ahora trabajo con mi impaciencia y mi vieja omnipotencia.
Me cuesta ver algo malo en mi vida actual o quizá las minimizo, pero es que más me viene el contento y el agradecimiento por la vida que me ha tocado que las penas que por supuesto también aparecen, pero mucho menos.
Me siento muy querida, tanto, que a veces siento que no me lo merezco y que estoy en deuda. Siento que tengo deudas con el mundo, es que me siento muy agradecida, nunca esperé tener lo que tengo y lo digo por diferentes ámbitos. Me siento rica de cariño e incluso de dinero, sé que en este último ámbito lo más probable es que no sea así, pero tengo más de lo que anhelo.
Dicen que soy valiente y decidida, yo digo que me cago de miedo, pero igual salto al vacío.
Cuando era chica creía en los Dioses del Olimpo, ahora también…aunque no son del Olimpo precisamente. Quería viajar por las estrellas, construir ciudades, ayudar a la gente y ahora también. Quería formar una familia y ser la mater, ahora la tengo, ahora soy la mater.
Soy voraz si me dejan todas las opciones que ya mencioné, me las como todas de una vez. Esto ya lo sabe mi cuerpo que a veces se queja doloroso que no lo tomo en cuenta.
Soy entusiasta, de buen ánimo, payasa y cariñosa. Gozo cuando veo el gozo de otros y sufro con el sufrimiento de ellos.
Dicen que soy creativa, aunque yo no lo veo tanto. Puedo decir que soy buena para inventar y hacer negocios, de vender “proyectos”, de inventar ofertas, lo cual cumplo rigurosamente. Por lo tanto también soy disciplinada, ordenada, tanto lo fui que he trabajado para desordenarme.
Soy estudiosa, investigadora inagotable, navegadora en Internet, aprendiz siempre en diferentes materias. Ahora trabajo con mi impaciencia y mi vieja omnipotencia.
Me cuesta ver algo malo en mi vida actual o quizá las minimizo, pero es que más me viene el contento y el agradecimiento por la vida que me ha tocado que las penas que por supuesto también aparecen, pero mucho menos.
Me siento muy querida, tanto, que a veces siento que no me lo merezco y que estoy en deuda. Siento que tengo deudas con el mundo, es que me siento muy agradecida, nunca esperé tener lo que tengo y lo digo por diferentes ámbitos. Me siento rica de cariño e incluso de dinero, sé que en este último ámbito lo más probable es que no sea así, pero tengo más de lo que anhelo.
Dicen que soy valiente y decidida, yo digo que me cago de miedo, pero igual salto al vacío.
Cuando era chica creía en los Dioses del Olimpo, ahora también…aunque no son del Olimpo precisamente. Quería viajar por las estrellas, construir ciudades, ayudar a la gente y ahora también. Quería formar una familia y ser la mater, ahora la tengo, ahora soy la mater.
Palabras para tus Cincuenta años
Pensé en buscar palabras para este día,
pero llegaron solas,
o estaban ahí, esperando,
esperando algún momento para volar,
esperando la brisa exacta que las dejase ser atrapadas por tus manos.
¿o caerían en tu boca para ser gustadas?,
¿ o en tus oídos?
para regalarte profundidades de mar,
trinos de flautas, coros de sirenas.
Y aparecieron las palabras para acariciarte
y para esos aromas que te estremecen y te cimbran.
Se asomaron con un ojo, esas palabras tímidas,
y se presentaron las incómodas,
danzaron las ufanas y las entusiastas,
como olas acudieron las tiernas y las fogosas,
como nubes las tristes y las llorosas,
como música divina las más esperadas,
las de amor del alma.
Ya era fácil hacer esta sinfonía,
sólo era preciso ubicar las palabras adecuadas
para este concierto a celebrar y también para decir lo que te quiero decir.
Porque busqué palabras para decirte lo que mi alma dice,
pero como ves, ellas llegaron solas,
como regalos anticipados para ti.
Tantas eran y se me perdían las que te quería entregar,
y me ahogaba el decirte todo lo que mi alma siente,
ese amor oculto, terrible y fuerte que me posee,
que me invade y me trasciende,
que me despierta el rugido y el gemido, la risa y el llanto,
Y aquí estoy tratando de elegir palabras que digan
lo que mi alma dice,
y finalmente he optado
por regalarte mi alma,
que es sin palabras.
Santiago, 14 de Agosto de 2004
pero llegaron solas,
o estaban ahí, esperando,
esperando algún momento para volar,
esperando la brisa exacta que las dejase ser atrapadas por tus manos.
¿o caerían en tu boca para ser gustadas?,
¿ o en tus oídos?
para regalarte profundidades de mar,
trinos de flautas, coros de sirenas.
Y aparecieron las palabras para acariciarte
y para esos aromas que te estremecen y te cimbran.
Se asomaron con un ojo, esas palabras tímidas,
y se presentaron las incómodas,
danzaron las ufanas y las entusiastas,
como olas acudieron las tiernas y las fogosas,
como nubes las tristes y las llorosas,
como música divina las más esperadas,
las de amor del alma.
Ya era fácil hacer esta sinfonía,
sólo era preciso ubicar las palabras adecuadas
para este concierto a celebrar y también para decir lo que te quiero decir.
Porque busqué palabras para decirte lo que mi alma dice,
pero como ves, ellas llegaron solas,
como regalos anticipados para ti.
Tantas eran y se me perdían las que te quería entregar,
y me ahogaba el decirte todo lo que mi alma siente,
ese amor oculto, terrible y fuerte que me posee,
que me invade y me trasciende,
que me despierta el rugido y el gemido, la risa y el llanto,
Y aquí estoy tratando de elegir palabras que digan
lo que mi alma dice,
y finalmente he optado
por regalarte mi alma,
que es sin palabras.
Santiago, 14 de Agosto de 2004

