SUSTENTABILIDAD

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Sustentar

La palabra viene del lat. sustentāre, intens. de sustinēre) y según la Real Academia Española, significa primero, y como segunda opción tiene el significado de “conservar algo en su ser o estado”.

Haciendo una simplificación y juntando ambos significados, daría algo así como proveer a alguien del alimento necesario para conservar algo en su ser o estado. Y en el caso de nosotros, los seres humanos, sustentar significaría proveernos de alimento de forma tal que podamos conservar, preservar nuestra humanidad.

Como dicen ahora la sustentabilidad se puede entender como el desarrollo que satisface las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer la habilidad de las generaciones futuras de satisfacer las suyas.

 

Generalmente en los seminarios y charlas sobre desarrollo sustentable y otras similares, se pregunta sobre lo que podemos hacer, y suena lógico hacerse esa pregunta, sin embargo también sucede que la mayoría de las veces, por no decir todas, no surgen respuestas a esta pregunta. A nadie se le ocurren respuestas sobre lo que podemos hacer ahora ya, o bien las respuestas son de tal complejidad en su implementación, sobre todo en la parte que tenemos que buscar consensos entre muchas personas y esos caminos ya conocidos generan nada más que desánimo.

Entonces ¿por qué no cambiar la pregunta? Sin cambiar su contenido, sólo modificamos la persona que habla y decimos ¿qué puedo hacer yo por la sustentabilidad del ser humano y del planeta?

Y esta pregunta es más fácil de contestar, aunque muchas veces desestimamos nuestras humildes respuestas porque nos decimos que aportan sólo un grano de arena. Se nos ocurren muchas cosas que hacer a nivel individual como ahorrar energía en las casas, oficinas, empresas; hervir el agua y conservarla en termos; planchar lo necesario; reciclar la basura; cuidar el agua, duchas cortas; consumir productos elaborados por empresas conscientes del problema del planeta; racionalizar el uso del papel; compartir el transporte con nuestros autos; consumir productos con envases reciclables; no contaminar con quema de leña; conversar con nuestros hijos, nietos sobre lo que tenemos que cuidar, al planeta y a nosotros mismos.

Quizá este sea un camino, un camino de hormigas, una a una con su grano de arena, si somos millones de hormigas….¿ por qué no hacer una montaña?.....¿por qué no generar un nuevo orden en la medida que colocamos cada grano de arena?....mientras, seguimos intentado en ponemos de acuerdo en ¿qué hacemos para salvar el planeta?

Domingo, 25 de Enero de 2009 19:57. Autor: Jacqueline Valenzuela. #. Hay 2 comentarios.

CRISIS DEL ALMA

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Parece existir consenso en los problemas y crisis que los seres humanos estamos experimentando. A nivel global tenemos situaciones que nos parecen imposibles de solucionar, como la crisis medio ambiental y el calentamiento global, la crisis financiera a nivel mundial, inimaginable hasta ahora. Una Gaza convertida en un campo de concentración,  gran porcentaje de la población del planeta viviendo en la miseria y con una gran distorsión en la distribución de la riqueza a nivel mundial, la cual está en manos de muy pocos. Tenemos una crisis de entendimiento religioso, con resultados de violencia y terrorismo. Los alimentos que consumimos, nos comienzan a producir daño, resultado de los mismos avances tecnológicos que se han incorporado en la producción de los mismos.. Necesitamos cada vez más energía y sabemos que nuestras actuales fuentes energéticas  contaminan el planeta. Predominan valores basados en la ley del más fuerte, del más competitivo. El éxito se valoriza en términos monetarios y de poder. Tenemos desconfianza en nuestros gobiernos y en especial en los políticos. Aumenta la corrupción.

La calidad de vida de los seres humanos se ha deteriorado, pese a todos los avances científicos y tecnológicos. El estrés es la enfermedad de moda. Existe confusión y desánimo frente a la mirada del futuro. No sabemos qué hacer y desconfiamos de todo. Es lo que llamamos crisis.

Haciendo una síntesis de todas estas crisis que nos rodean, es que tenemos una crisis que significa un quiebre de la concepción del mundo que tenemos y por lo tanto es una crisis del alma.

 Hasta hace poco creíamos que el ser humano estaba sobre las cosas y por encima de todo.(F. Bacon: “debemos subyugar a la naturaleza, atarla a nuestro servicio y hacerla nuestra esclava”) Sin embargo ha comenzado a emerger la consciencia de la interdependencia: Todo está conectado con todo y nada puede existir fuera o independientemente de esta red interdependiente. Así como decía desde una profunda sabiduría el Jefe Seattle, cacique de los Duwamish, en su discurso ante el gobernador de Washington en 1856 quienes querían comprarles sus tierras:

“¿Dónde ha quedado el bosque denso y cerrado? Se acabó. ¿Dónde estará el águila? Se fue. Es el fin de la vida y el comienzo de la supervivencia….Si te vendemos nuestra tierra, ámala y protégela como nosotros lo hacíamos. Nunca olvides cómo era esta tierra cuando tomaste posesión de ella. Y con toda tu fuerza, con tu poder y con todo tu corazón. Consérvala para tus hijos e hijas y ámala como Dios nos ama a todos. Nuestro Dios es el mismo Dios. Esta tierra le es sagrada. Ni siquiera el hombre blanco puede eludir el destino común a todos nosotros.”

En el discurso del piel roja Seattle, distinguimos la interdependencia y la religación de todos los seres, lo sagrado de la naturaleza, la presencia de lo divino en el ser humano y el universo entero, y la constatación que a pesar de todas las diferencias y contradicciones tenemos un mismo destino común.

Y así como Seattle también desde otro lugar muy diferente surgen llamados similares.La propuesta de las nuevas ciencias sistémicas evolutivas es que, sea cual sea la naturaleza real de los tres grandes dominios (materia, vida y mente), están conectados porque expresan las mismas leyes generales o patrones dinámicos. Más aún, desde la física cuántica algunos desprenden que todo es energía en diversos grados de concentración y estabilización en complejísimos sistemas de relaciones, en los que todo está interconectado con todo, originando la sinfonía universal, las montañas, los microorganismos, los animales, los seres humanos. Todo posee interioridad. Por eso todo es espiritual.

La ecología profunda, según F. Capra no es más que el saber acerca de las relaciones, interconexiones, interdependencias e intercambios de todo con todo, en todos los puntos y en todos los momentos. O como dice F. Capra “Para recuperar nuestra plena humanidad, debemos reconquistar nuestra experiencia de conectividad con la trama entera de la vida. Esta reconexión es la esencia de la base espiritual de la ecología profunda

Entonces la crisis tiene una mirada positiva, ¿ no será la oportunidad para el ser humano de religarse con la naturaleza, el planeta, el universo y con Dios?

¿Y qué es una crisis?

Según la Real Academia la define como una mutación importante en el desarrollo de procesos, de orden físico, histórico o espiritual. Y bien que vemos los grandes cambios que están ocurriendo.

Crisis viene de la palabra sánscrita kri o kir que significa dispersar, purificar, o sea, limpiar de imperfección. La crisis actúa como un crisol (elemento químico) que purifica el oro y acrisola (purifica, limpia) los elementos que se han incrustado a lo largo de un proceso vital o histórico y que, con el tiempo, han ido adquiriendo un papel sustantivo, apoderándose  del núcleo mismo, al punto de poner en peligro la sustancia misma. O sea, una crisis está llena de vitalidad creadora.

Estamos viviendo cambios profundos en nuestras creencias y por lo tanto en la forma cómo vemos el mundo y cómo lo experimentamos. Nuestra alma también se conmueve y se transforma al comprender la necesidad de religación con la naturaleza y el universo. La crisis podrá purificarnos, sólo si a cada uno de nosotros le acontece y le conmueve hasta los tuétanos.

Confiemos que desde el caos  y desde el amor, surja un nuevo camino que nos lleve a un nuevo orden, con un mayor nivel de conciencia para los seres humanos, que nos permita continuar viviendo en el planeta con mayor armonía y bienestar.

Miércoles, 21 de Enero de 2009 10:07. Autor: Jacqueline Valenzuela. #. Hay 1 comentario.

El Camino de la Alegría

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En estos tiempos cuesta hablar de la alegría y de la posibilidad de experimentarla. Varias veces me he sentido inhibida y también he sido increpada por enojados interlocutores cuando he osado decir que la alegría es posible hoy en nuestras vidas.

Porque es inevitable que al mencionar la alegría, el gozo o la gracia, aparezca el tema del sufrimiento y el dolor. Estos últimos siempre ganan sus batallas.

Es osado de mi parte abogar por el bien-estar, como si se pudiera dirán algunos. Llevo las de perder, pero aún así prefiero dar la batalla, porque veo la posibilidad de realizar el sueño. ¿Qué pasaría si cada uno de nosotros una vez al día se decidiera hablar con otro de lo bien que lo pasó el fin de semana, de alabar a quien ha hecho mérito, de soñar, un gesto positivo al día, dar la pasada al conductor de al lado, sonreir, dar las gracias, dar un ánimo. ¿Tan enojados, tristes andamos por la vida que esto  no nos parece factible?

Es que suena bobo, ingenuo pensar que podemos cambiar el mundo con estas actitudes. Y no son estas actitudes las que deberíamos enseñar a nuestros hijos? ¿ no los harían mejores personas? Y a nosotros mismos no nos harían mejores personas el sólo hecho de enseñarlas y practicarlas. La vida como dice una amiga mía es una práctica diaria. Aprendamos a vivir, necesitamos una nueva conciencia de cómo vivir nuestras vidas. No se trata de relajo, se trata de conexión , de sentido de cada cosa que hacemos, de la conexión profunda con esa fuerza primordial que nos ha creado, con sólo eso, todo tiene sentido, incluso lo más penoso, incluso el sufrimiento.

En estos tiempos de tanta crisis en el mundo, y de todo tipo, financiera, ecológica, energética, religiosa, valórica, de tantos problemas de violencia, pobreza, y falta de entendimiento entre los seres humanos, necesitamos modificar nuestras prácticas de vida en profundidad y el camino que veo es el de conexión de cada uno de nosotros consigo mismo, porque parece que tenemos respuestas, tenemos una sabiduría escondida que puede aflorar fácilmente si tomamos conciencia de quienes somos.

La expansión de conciencia comienza cuando seriamente nos hacemos las preguntas fundamentales del ser humano, que para mí abarcan varios temas centrales. El primer tema es sobre la muerte, ¿cómo estoy asumiendo esta certeza, que me voy a morir? Hecha esta pregunta, salta inmediatamente el tema de la vida, ¿y cómo entonces sabiendo que moriré, asumo esta vida otorgada?, o sea, ¿cómo decido vivir? Esta pregunta a su vez, gatilla el tema del libre albedrío, porque ya que me he dado cuenta que estoy vivo(a) ¿cómo tomo conciencia que estoy optando, escogiendo, eligiendo mi quehacer minuto a minuto? La siguiente derivada, como consecuencia de las preguntas anteriores, viene con la siguiente reflexión, si sé que moriré y que tengo libertad para escoger ¿cómo le doy sentido a mi vida?, ¿cómo le doy sentido a mi quehacer, a mi práctica de vida diaria? Y finalmente para complejizar un poco más toda esta reflexión, nos damos cuenta que nuestras vidas casi siempre están relacionadas con otros y pese a este hecho igualmente estamos solos, es decir, cada uno de nosotros habita un mundo que sólo cada uno de nosotros conoce y desde ahí esperamos resolver o al menos encarar las preguntas existenciales. Bonito desafío, tenemos toda la vida (y quizá toda la muerte) para hacernos cargo de estas preguntas y parece que es en este camino que encontramos la felicidad en la vida. Podemos hacernos los lesos, pero lo que he visto es que el sufrimiento humano se origina en los cuatro temas mencionados: la muerte, la responsabilidad de vivir, el sentido de nuestras vidas y la soledad existencial. Si no nos hacemos cargo de estos temas, ellos, nos perseguirán con ansiedad, miedo y estrés hasta la muerte¡¡¡

¿La salida?

Mi humilde opinión la respuesta a la pregunta está en tomar lo que llamo el camino de la alegría, camino que se encuentra una vez que te has dado cuenta que te ha sido regalada una vida, una vida de ser humano, si eso te conmueve sólo te quedarán las ganas de agradecer esta gracia concedida. Y se trata de estar agradeciendo todos los días este milagro y ¿cómo podemos agradecer? con el servicio amoroso que le puedo dar a otro ser humano, los pequeños gestos diarios de dar las gracias, dar ánimo, dar ayuda, con la sonrisa, con el abrazo, con el respeto por el otro, con escuchar al otro. ¡pongamos estas acciones en nuestra agenda¡,

Viernes, 03 de Octubre de 2008 12:46. Autor: Jacqueline Valenzuela. #. Tema: De para donde vamos. No hay comentarios. Comentar.

¿Qué hacemos cuando sufrimos?

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                                                                                         “Entonces, ¿por qué hay tanto sufrimiento? ¿Por qué Tú, si eres Dios, no le pones fin, ya que tanto te desagrada?

Ya le he puesto fin. Pero sencillamente os negáis a utilizar las herramientas que os he dado para hacerlo.

Y es que el sufrimiento no tiene nada que ver con los acontecimientos, sino con cómo reacciona uno ante ellos”

 Conversaciones con Dios de Neale Donald Walsh

 

Trate de excluir la posibilidad de sufrimiento que el orden de la naturaleza y la existencia de voluntades libres implican, y encontrará que ha excluido la vida misma si el universo ha de admitir la posibilidad del sufrimiento desde un principio, la bondad absoluta lo habría dejado sin crear

…”cómo, aun percibiendo un mundo que sufre y estando seguros —basándonos en fundamentos bastante diferentes— que Dios es bondadoso, hemos de concebir que esa bondad y ese sufrimiento no son contradictorios

El Problema del dolor de C.S. Lewis

El otro día recibí el email de una amiga quien había recibido la noticia del cáncer de su madre, y además su esposo estaba gravemente enfermo, su casa casi se incendia, en fin, una serie de sucesos difíciles de sobrellevar. ¿Qué decir ante su dolor?

Todos hemos sentido el dolor, o el sufrimiento, para diferenciar el dolor de un golpe, aunque a veces se siente casi igual¡¡¡ El dolor nos dobla, nos hace mirar los pies y gritarle a la vida, sin embargo, siempre sabemos que pasado el agujazo intenso vendrá la calma. ¿Por qué pensamos eso? ¿ es que hay una secreta sabiduría que nos dice que el sufrimiento es pasajero? ¿ es porque todo es pasajero, como la felicidad también? Entonces confiamos que lo malo pasará. ¿Es solo eso? ¿O hay voces que nos dicen confía, ya vendrán días mejores?

Parece que es como eso, porque la mayoría de nosotros hemos sobrevivido al dolor físico y al del alma. Porque la muerte nada tiene que ver con aliviar el dolor, es el mismo ser el que se regenera y emerge nuevamente repuesto del sufrimiento.

¿Por qué sentimos dolor? Veremos que en el fondo es una maravilla (sin pecar de masoquista)porque la mayor parte de las veces que sentimos dolor es por lo que le pasa a otra persona. Qué hay en el otro que hace que yo sienta su dolor. Qué hace que corra a detener al que se quiere arrojar a la muerte. Sin ser héroes, acudimos a salvar al otro, queremos quitarle su dolor que se hace mío. Nos emocionamos, nos conmocionamos con las noticias de tragedias y muertes, no somos imperturbables ante lo que le pasa al otro.  ¿Y no esto una maravilla? Que mi alma se conmueva profundamente por lo que te pasa, es como si mi ser también estuviera en tu ser y ¿no es lo divino lo común que tenemos? ¿no es acaso el mismo espíritu que nos ha creado? ¿Qué estamos reconociendo en el otro que hace que yo corra por él? Esta es la maravilla del dolor, la oportunidad de reconocernos, de recordar quienes somos. Así a cada rato somos héroes, si entendemos al héroe como aquel que se conmueve ante lo que le sucede al otro en su penuria, y salta a aliviarlo aunque en ello se le pueda ir su propia vida. Las madres, no hacemos esto todos los días? No se trata de ser héroes aunque somos protagonistas de acciones heroicas a cada rato

Y entonces ¿Qué hacemos cuando sufrimos? ¿Dónde está el bálsamo para nuestras heridas y dolores? No quiero decir que soy erudita y que he sufrido mucho y que tengo experiencia, todo lo contrario, así que mi sugerencia sólo se basa en lo que mi alma dice.

Cuando sufrimos sólo veo la posibilidad de recurrir a nuestra voz divina, dejarla que hable y les diga a nuestras otras voces sufrientes como encontrar el consuelo. Se trata de cerrar los ojos y dejarse llevar por olas que te mecen. Es como sumergirse en un mar tibio, donde no hay lágrimas, ya las ha consumido todas este océano. Quédate en esa quietud y deja que la fuerza primordial, el espíritu te habite y en el acto de confianza último, lánzate a la profundidad con la certeza que habrán brazos fuertes para recibirte. Deja que el espíritu emerja en ti.

De esta forma, el dolor se mitiga y se fortalece el ánimo y la persona. No hay que entender nada, sólo hacerlo una y otra vez hasta que te encuentres (curiosamente) en la serenidad.

Confianza quizá es la receta que andamos buscando, porque buscamos recetas que nos digan exacta y detalladamente qué hacer, pero somos mucho más complejos y simples para seguir pasos marcados por otros. Necesitamos construir nuestro propio camino y atrevernos a caminar por él.

Jueves, 04 de Septiembre de 2008 16:51. Autor: Jacqueline Valenzuela. #. Tema: De para donde vamos. Hay 1 comentario.

BIEN-ESTAR

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¿Cómo es que nos sentimos en un estado de bienestar? Porque esta es una experiencia que nos pasa, a algunos no tan a menudo como quisieran y otros añoran hace un buen tiempo, un estado de sentirse bien consigo mismo y con quienes le rodean. ¿Qué es lo que necesitamos para estar bien? Dinero dirán algunos, pese que los poseedores de fortuna financiera también pueden decir que les falta bien-estar.

 

¿Es que el ser humano está condenado en su vida a sólo atisbar el estado de felicidad, de bienestar? ¿Es que esto es el premio después de nuestra muerte? ¿Es que el estado de bienestar es un tremendo azar del cual no podemos escapar? ¿A algunos se les da y a otros no?

 

La propuesta a la que lo invito es a decidir a estar bien o a no estarlo, y no dejar que sea la carta del tarot la que decida por usted. Afortunadamente tenemos una gran creatividad para lograr bien-estar, y nuestra única trampa es que simplemente olvidamos lo principal: a nosotros mismos.

 

Así es que pensamos que a través de este boletín podremos contribuir a su bien-estar, recordándole primero que usted existe, que está vivo, que es un ser vivo, que usted es la última creación de la evolución que conocemos y que tiene algo a lo que llamamos conciencia, capacidad de reflexión y que lo mueve lo mismo que mueve a todo.

 

Entonces ¿quiere estar bien? Sólo si su respuesta es afirmativa podrá continuar con esta “receta”, incluso si tiene dudas puede decidir probar con estos nuevos recursos para conseguir la ansiada meta. Pero primero contéstese a sí mismo, francamente, si quiere dejar de pasarla mal, porque se dará cuenta que muchos de nosotros participan del deporte de pasarlo mal, y vanagloriarse de ello en todas las conversaciones. Por supuesto gana el que más mal la ha pasado. Por otra parte los que la están pasando mejor no abren ni la boca, porque entre tanto malestar es casi pecado decir que se está bien, más bien en una actitud solidaria opta por la culpa de sentirse bien y no dice nada de su felicidad, no bendice a nadie con sus buenas energías. ¿A cuál equipo pertenece usted?¿ha recibido premios de este deporte? De seguro que sí.

 

Ya que ha decidido entrar a este entrenamiento de “bien-estar” haremos un “check in” inicial para ver en qué condiciones está. Examinaremos sólo cincoo ámbitos de la complejidad del ser humano (son hartos más). Estos ámbitos son por ahora: nuestra corporalidad, nuestra emocionalidad, nuestra mentalidad, nuestra sombras y nuestra espiritualidad.

Corporalidad

¿Tiene alguna enfermedad? ¿Alguna enfermedad crónica o recurrente?

¿Evalúa usted que se alimenta bien?

¿Evalúa usted que como sin prisa y tiene buenos tiempos para alimentarse?

¿Disfruta de comer?

¿Cuándo se hizo su último chequeo médico?

¿Hace ejercicio frecuentemente? (Al menos 3 veces a la semana)

¿Duerme bien? ¿Despierta descansado?

Respecto a su musculatura: la evalúa tonificada, con fuerza? ¿realiza elongaciones de su musculatura con frecuencia?

¿Y su capacidad cardiovascular?¿sube una escala sin problemas?

Emocionalidad

¿Evalúa que se encuentra en un buen estado de ánimo?

¿Las personas que están a su lado se quejan de sus “emociones”?

¿Se da cuenta cuando está con rabia?¿ con pena?

¿Distingue las emociones que le complican?

¿Logra darse cuenta cuando comienza “a perder el control”?

¿Tiene alguna práctica para observar sus emociones?

¿Tiene prácticas para “despegarse” de emociones que declara como negativas?

¿Sabe qué le provoca miedo, rabia, pena alegría?

¿Cuándo fue que se dio un baño de tina largo, largo? ¿un masaje?

¿Cuándo fue que tuvo esa reunión con sus amigos y que la pasó super bien?

¿Cuántos besos dio ayer? ¿Cuántos abrazos?

Mentalidad

¿Tiene prácticas para observar sus creencias, sus paradigmas?

¿Está estudiando algo diferente a lo relacionado con su trabajo? ¿desde hace cuando que no lo hace?

¿Está leyendo algún libro?

¿Cuál fue el último curso que tomó?

¿Cuándo fue su última conversación sobre la vida?¿ sobre el bien-estar?

¿Ha aprendido algo nuevo durante el último año? (habilidad, técnica, estudio)

Sombras

¿Se ha terapeado? ¿Cuándo?

¿Tiene un terapeuta, coach u otro con quien despeja telarañas, resfriados mentales y demases?

¿Identifica sus sombras?

¿Identifica sus obsesiones?

¿Qué práctica tiene cuando se siente confundido, deprimido?

Espiritualidad

¿Se pregunta si lo que está haciendo tiene algún sentido?¿Tiene respuestas?

¿Tiene preguntas acerca de su vida?¿ Acerca del ser humano?

¿Tiene claros sus valores?

¿Qué quisiera que escribieran en su lápida?

¿Qué le falta en su vida? ¿Qué le sobra?

¿Cuándo es que se siente más pleno?

¿Cuándo fue la última vez que rezó, meditó, en profundidad? ¿Cada cuanto tiene esta práctica?

¿Quién es usted?

 

Cada pregunta es una guía en sí misma. Evalúese y decida continuar con este entrenamiento en el siguiente número de Bien-Estar. Y decídase a Estar-Bien.

Lunes, 11 de Agosto de 2008 17:16. Autor: Jacqueline Valenzuela. #. Hay 2 comentarios.

EDUCACIÓN EN EL SIGLO XXI

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Parece ser que hoy requerimos educar y ser educados en forma diferente a cómo lo habíamos hecho.

Este siglo nos demanda nuevas destrezas, nuevos desafíos, la complejidad aumenta y los problemas a resolver son de escala mundial. El avance científico y tecnológico nos ha puesto la tarea difícil, no nos basta aprender a sumar y también podríamos decir que no es necesario aprender a sumar…si tenemos calculadoras¡

Usamos con destreza los teléfonos celulares, pero seríamos incapaces de construir uno (al menos la mayoría) Igualmente este fenómeno nos sucede con muchas de las cosas que utilizamos en la cotidianeidad.

Entonces ¿qué es lo que deberíamos aprender?¿ Perseguimos matemáticas complejas, fractales, ecuaciones logarítmicas o los nombres de nuestros presidentes y las fechas de sus gobiernos? ¿ O la geografía de los continentes y países? Son muchas las tentaciones y derivas del aprendizaje, pero ¿Qué debiera ser lo importante de aprender para nosotros, seres humanos, hoy con el desafío de extinguirnos? ¿Cómo educamos a nuestros descendientes?

Muchas son las aristas de los temas a aprender, pero desde mi perspectiva veo que tenemos que desarrollar una meta habilidad, que es la de reflexionar sobre el sentido de lo hacemos e incluso pensamos, y esta sería la base del nuevo enseñar-aprender de nuestros nietos. Esta no es una tarea fácil, ya que hemos aprendido sobre la receta para cocinar, la receta de mezclar químicos, la pastilla para el dolor de garganta y la pastilla para el dolor de estómago, la causa y el efecto y creemos fielmente que tenemos recetas hasta para no enojar al otro (o bien receta para enojarlo). En el fondo de esta creencia, podemos observar una omnipotencia velada, y es que el ser humano lo puede todo si tiene un método o una receta como aquí le he llamado. Hemos aprendido que lo que no aporta a las realizaciones de orden práctico, no sirve, entonces queda en una desvalidada categoría que no merece ser considerada en conversaciones serias, o bien pertenece a los actos artísticos, a las expresiones del arte que también suelen ser percibidas con menor valor que las cosas técnicas, la ciencia es sinónimo de la verdad y hemos aprendido de su culto, sólo la verdad nos interesa. ¿Y dónde se nos quedó la belleza y la moral?¿Y la trascendencia?

Hemos perdido tanto la capacidad de reflexionar sobre el sentido que apenas nos damos cuenta que el aporte de tanta ciencia y tecnología no nos ha contribuido equitativamente a nuestros niveles de felicidad, mas aún, estos valorados logros y  avances tecnológicos estarían amenazando nuestra propia supervivencia y la del planeta.

Es por estas razones que necesitamos aprender a reflexionar sobre el sentido de lo que hacemos y pensamos, como forma de prepararnos para una transformación que nosotros mismos hemos provocado. Hemos alentado el conocimiento científico y tecnológico, que a su vez han transformado nuestros modos de vida, desarrollando capacidades y anquilosando otras habilidades del ser humano como lo es esta tan básica y tan humana que es la de la reflexión sobre el sentido de lo que somos y hacemos.

Y sabemos que no estamos preparados aún para enfrentar lo se nos viene, una tremenda complejidad tecnológica, cambio de clima, agrupaciones sociales fundamentalistas, gran desigualdad del ingreso por nombrar algunos de los problemas que nos desafían.

¿Se trata de solucionar problemas o se trata de volver a mirarnos y cambiar de rumbo con nuevos sentidos para el ser humano? Ambos.

Otras necesidades de aprendizaje las veo en:

·         Tomar Conciencia planetaria. Nos demanda una mirada mundo céntrica versus la mirada individual incentivada hasta ahora en el pasado siglo. Los problemas que enfrentamos son globales, amenazan a todo el planeta.

·         Diversidad y comunidad. En los últimos años hemos exacerbado el hecho de ser diferentes y hemos vanagloriado la diversidad, la opinión diferente, la mirada distinta. Sin embargo hemos olvidado en lo que somos comunes los seres humanos, en nuestros sueños y metas, el de ser felices, estar en paz, en amor y realización. Este factor de comunidad puede ser una buena ayuda para entender mejor el respeto y la validación del otro.

·         Innovar. Incentivar las nuevas ideas, esto es no despreciar la ciencia ni la tecnología, sino que integrarlas en un nuevo método científico que parte con la reflexión del sentido de la investigación y nueva idea.

·         Colaborar. Aprender a trabajar con otros, es decir aprender a pedir ayuda y ofrecer ayuda.

·         Entender la historicidad de los seres vivos y por ende del ser humano. Para tomar conciencia de lo que somos y de lo que queremos ser, necesitamos reconocer de dónde venimos.

Requeriremos también de propiciar ciertos Estados de Animo que nos ayudarán en estos nuevos aprendizajes como:

·         Humildad: ante nuestras limitaciones biológica, emocionales como seres humanos de percibir la realidad. Humildad ante nuestra ignorancia, respeto por nuestra ignorancia. Quizá esto nos lleve a premiar el “no sé” en las aulas.

·         Entusiasmo ante la incertidumbre y al devenir: estimular la curiosidad, el asombro, emociones que ayudarán a mitigar el miedo ante el futuro desconocido, temor que puede paralizarnos.

·         No estoy solo, es ese estado de ánimo que sentimos cuando aún en soledad física nos sentimos conectados con otros seres humanos y también con lo trascendente.

·         Confianza en sí mismos, en el ser humano. Si tenemos confianza en lo qué estamos haciendo y construyendo, incluso la posibilidad de extinción será un camino merecido en paz, en la confianza trascendente que es también nuestro camino de seres humanos.

Quizá también es posible aprender y diseñar estos Estados de Animo, desde los cuales podemos vislumbrar un nuevo futuro para el ser humano.

Lunes, 07 de Julio de 2008 20:48. Autor: Jacqueline Valenzuela. #. Hay 1 comentario.

¿QUE ES MAS REAL?

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¿El sueño o la vigilia?

Cuando duermo, en el sueño profundo y sueño que vuelo en mi caballo Pegaso, ¿es esto menos real que cuando estoy despierta?

¿Es real que hoy tuve cinco reuniones, que almorcé con amigos, que tomé muchos cinco cafés en el día, que cerré un buen negocio, que fui al gimnasio, que fui a buscar los niños al colegio?

Comunmente a esto último le llamamos realidad y las experiencias de nuestra vida en el sueño profundo no son apreciadas como algo “verdadero”. ¿será porque en el sueño muchas veces desaparece el yo que nos acompaña? Entonces concluimos que esa experiencia, no es experiencia válida. Y desde una mirada más chata podríamos decir que además no nos sirve de nada, si estamos buscando la utilización de la experiencia para algo. El desprecio o la ceguera por las experiencias que tenemos en los otros estados que no son el de vigilia, nos llevan a perdernos gran parte de la vida, porque la vida es mucho más que nuestras experiencias “despiertos”. Y es que hasta ahora sólo estaríamos reconociendo sólo dos estados de conciencia, el de vigilia (aparentemente muy despiertos) y el de sueño profundo con nuestros sueños y pesadillas. Sin embargo, todo ser humano con mínimo esfuerzo puede reconocer que al menos hay otro estado de conciencia, el de ensoñación, en el que no estoy dormida, pero tampoco estoy totalmente despierta. Algunas culturas reconocen más de diez estados de conciencia, con sus correspondientes energías asociadas.

En el estado de ensoñación distinguimos que está pasando en nuestro entorno, pero también estamos muy pegados a escuchar, sentir la experiencia interna. A veces este estado se intensifica y decimos que nos quedamos en el aire, en la nada, o que no sabemos dónde estábamos... Si esto sucede casualmente, o sea, no lo hemos buscado intencionalmente, puede ser visto por aquel que está sumido en la productividad, como una “pérdida de tiempo” y nuevamente no se reconoce esta experiencia como una parte de la vida.

La meditación es una forma de llegar a estados de conciencia parecidos al de ensoñación, pero que nos conectan, en palabras de los meditadores, con lo divino, con lo trascendental. Si alguien quiere ver el fenómeno con otro ojo, científico por ejemplo, vería a través de un electroencefalograma que en esta experiencia hay casi completa cesación de ondas cerebrales alfa y beta y considerable aumento de ondas delta, pero sólo eso podría decirse desde esta perspectiva, pero no podría decirse nada sobre nuestra pregunta inicial. ¿Es más verdadera una onda cerebral que otra?

Por eso creo que no es la pregunta adecuada, sólo es provocativo el preguntarse ¿qué es más real? Sin embargo a mí me provoca mucho más el preguntarme qué es lo que pasa en ese estado y como puedo vivir intensamente ese estado donde puedo tocar lo divino. Por eso busco ese estado, desde la meditación donde puedo saborear la divinidad, la trascendencia. No puedo o no sé describir el estado, porque no encuentro palabras, es como un verbo sin nombre, muchos al ver que no hay una descripción exacta, no lo apreciarán y lo entiendo, y me apena que se lo pierdan por este apego a la explicación. Pero a quien quiera aceptar la invitación, adéntrese en la experiencia de la meditación de estos estados de conciencia no ordinarios, cierre los ojos y piense que ya lo tiene todo, que no necesita nada, que no busca nada, que es sólo Gran Mente y Gran Corazón integrados. Si vive esta experiencia, se quedará como yo, muda, sin palabras y agradecidísima de la vida.

Viernes, 20 de Junio de 2008 11:13. Autor: Jacqueline Valenzuela. #. Tema: De para donde vamos. Hay 1 comentario.

Estimado señor Alfredo Jaar:

Disculpe que le escriba atropelladamente, pero estoy atropellada por lo que le he escuchado, estoy con-movida.

 Usted apareció en mi vida el Martes pasado cuando un buen amigo nos dio una charla sobre “La Mirada” que era la continuación  de mi charla en la que hacía la pregunta ¿Quién es el que observa? 

He estudiado con Flores, Maturana, seguidora de Varela, ahora de Wilber, bien, me he comprado esto que la realidad depende del observador. Pero ¿Quién es el que observa? ¿Si el “yo” es tan construido como la palabra “mente”? 

Bien en eso andaba “yo” cuando Fernando mi amigo, sale con Jaar, o sea, usted. Y quedé conmovida por su obra, o sea, por usted.

Ese día en la noche quise ser artista y copiarle, salir a las calles de Santiago y preguntarle a la gente: ¿Cuándo se dio cuenta que estaba vivo? Es una pregunta que me ronda hace tiempo. 

Y eso no es todo, usted se me vuelve aparecer este Domingo, día en el cual acostumbro levantarme tarde, pero nunca tan tarde, pero ahí estaba usted hablando con palabras y he aquí lo curioso, porque hasta ese momento yo admiraba su obra, pero nunca le había escuchado…y usted hablaba como yo hablo, o mejor dicho con las mismas palabras. 

Mire yo digo algo así como:Quiero cambiar el mundo, quiero que seamos mejores seres humanos, que la pasemos mejor.Quiero diseñar espacios para conmover, emocionar, para que “algo” pase en el alma de quien habita por instantes ese espacio que he creado para el o ella misma. Y ese “algo” que le pase signifique transformación de vida. (Que presumida)Si sólo uno de aquellos que visitan este espacio fuera tocado, perturbado…. Con sólo uno de ellos “tocado”, mi obra no estaría fallida, mi vida tendría sentido. Si sólo uno de aquellos que visitan este espacio, se conmueve y al día siguiente cambia su práctica de vida y se atreve a elevar su voz por lo que su alma le llama, sólo por uno de aquellos, mi obra tendría sentido, lo que estoy haciendo tendría sentido, “yo” tendría sentido”. Y siento que la mayor parte de estos “diseños” han sido intentos fallidos. (o sea, nunca quedo conforme) 

Y yo no me declaro artista. Yo me declaro consultora de empresas….

Mis “diseños” son los espacios de aprendizaje donde me dedico a hacer preguntas (como la anterior) y a mostrar distinciones que les permitan a las personas  a mirar el mundo, sus vidas desde nuevas perspectivas, pero antes que puedan tener nuevas perspectivas, primero tienen que atreverse a hacerlo, siempre es el  miedo a mirar, y muchos prefieren no hacerlo, así que primero ayudo a las personas a salvar este miedo. 

No sé por qué le escribo, aparte de verme en usted como el Axolotl.  

He estado estudiando sobre Spiral Dynamics de Don Beck, quien habla de los niveles de conciencia de los seres humanos, una buena explicación de por qué sólo algunos son conmovidos, perturbados por sus obras. Quizá para producir transformaciones en las personas se requiera una integración con el arte.

He soñado con hacer bailar la gente¡¡¡ al ritmo de Muxima, o algo así como afro-celta. Mucha gente, mujeres en el yin del baile, hombres en el paso yang. No son bailarines, gente que camina por las calles, que entra y sale del Metro, reunirlos para que bailen por algo muy simple, sentirse comunidad humana. Esto lo hago en talleres con grupos de hasta 50 personas….con maravillosos resultados… Y me pregunto ¿cómo sería con 500, 1000 personas? 

Quisiera no terminar esto que escribo porque me aparecen más ideas que me gustaría pinponearlas, pero lo último es decirle que su obra me ha “tocado”, no ha sido una obra fallida.Y le doy las gracias por lo que me ha pasado.

Lunes, 18 de Junio de 2007 22:23. Autor: Jacqueline Valenzuela. #. No hay comentarios. Comentar.

Equipos de Trabajo

20070608024333-comun4.jpgRecuerdo en una película que el enamorado le decía a “ella”-         Soy mejor persona contigo-

Esta frase me hace sentido hoy en los equipos de trabajo.

 

Y es que importa tanto con quien trabajo, no por sus capacidades ni porque sabe aquello, sino que lo valioso es cómo me siento trabajando junto a esa persona. Por eso es que el rendimiento de un equipo depende de la calidad de sus relaciones mas que de las competencias de cada uno de sus miembros.

 

Un equipo puede ser mucho más que la suma de sus partes, este “más” va a depender de cuan bien surfeen las relaciones entre ellos. Y no quiero decir que se evite el enojo, las diferencias de opiniones, los malentendidos. Al contrario, es la capacidad de cada uno de los del equipo y en conjunto de hacer frente a estos contratiempos. Las competencias individuales que prevalecen son la transparencia y el cuidado del otro.

 La frase de la película la puedo replicar en mi equipo: Soy mejor persona si trabajo contigo y contigo. Mi creatividad se multiplica, mi ánimo mejora, me entusiasmo, me río y soy más eficiente.

¿Es posible construir equipos de trabajo en esta dinámica? O con este espíritu?

En Imana creemos que esto es posible y más aún puede convertirse en una fuerza transformadora de equipos y también de organizaciones, porque al final somos las personas y nuestras interrelaciones las que construyen una empresa.
Jueves, 07 de Junio de 2007 21:43. Autor: Jacqueline Valenzuela. #. Hay 2 comentarios.

La Complejidad

La otra distinción que emerge de las ciencias es la de la complejidad.

 "Complexus quiere decir, lo que está tejido en conjunto; la trama, el tejido de constituyentes heterogéneos inseparablemente asociados que presenta a la vez la paradoja de lo uno y lo múltiple. Tejido de eventos, acciones, interacciones, retroacciones, determinaciones, azares que constituyen nuestro mundo fenoménico" (E. Morin) 

Este concepto ya está siendo asimilado en el  mundo de los negocios y las organizaciones empresariales ya lo tienen asumido aunque no necesariamente gestionado eficientemente.La globalización, el desarrollo vertiginoso de las tecnologías de información, así como de las telecomunicaciones ha posibilitado que interactuemos con personas de todo el mundo, personas de diferentes lenguas y culturas. Observamos como este desarrollo nos facilita la vida, pero a la vez la complejiza.

Todos los días estamos empujados a aprender como conectarse en redes informáticas, a usar una tarjeta de ascensor, nuevos cajeros automáticos, cobradores electrónicos en el estacionamiento, nuevos celulares, nuevos sistemas de transporte y de pago. Empezamos a sumergirnos en el mar de la complejidad. Algunos se pueden apanicar con este mundo nuevo, que se renueva cada día y otros pueden sentir que les sube la adrenalina el hecho de vivir en un mundo complejo, y le han perdido el miedo a la incertidumbre. A la certeza de la muerte, hoy agregamos otra, la certeza de la incertidumbre del futuro, nada está predeterminado. 

La complejidad tiene varias incapacidades: la incapacidad de alcanzar certezas, de formular leyes, de concebir un orden absoluto, de evitar contradicciones, de comprender la realidad como unidimensional. Para Morin, está regida por tres principios: el principio dialógico - orden y desorden mantenidos a la vez en una unidad - el principio de recursividad, que rompe con la idea lineal de causa - efecto, de producto-productor, de estructura-superestructura, porque el todo constituye un ciclo autoconstitutivo, autoorganizador y autoproductor y el principio hologramático que promulga que el todo esta en las partes que están en el todo. "El todo es más y al mismo tiempo menos que la suma de las partes" (E. Morin) 

Algunos de los conceptos (Rubio) que subyacen en la trama interactiva de la complejidad son: 

·         Tendencia y capacidad de la naturaleza, los elementos y los sistemas para generar de manera espontánea patrones, nuevos comportamientos, sucesos, relaciones, cambios, estados críticos, una nueva realidad dentro de ésta; escalas, pautas, comportamientos.

Estos principios son de    Autoorganización (Alan, Haken, Maturana); Amplificación (Lorenz, Poincaré, Prigogine); Autoconsistencia (Chew, Capra); Autopoiesis (Maturana, Varela); Autosemejanza (Mandelbrot) 

·         Los fenómenos, objetos, sistemas, elementos, partes, procesos, se conectan entre si aún cuando no tengan conexión directa. Lo que importa son las relaciones, la pauta que todo lo conecta. De las nuevas formas de conexión, de las rupturas surgen propiedades nuevas. Los procesos y elementos vuelven sobre sí mismos en bucles, rizos o cascadas de espirales creativas. Existe una íntima conexión entre sucesos y cosas que los hace, a la vez, causa y consecuencia.

Estos principios son:    Pauta y Conectividad (Bateson); Correlación (Bohm); Emergencia (Haken, Varela); Recursión (Briggs, Horfstadter) ; Resonancia (Sheldrake, Morin, Bateson) 

·               El sistema no tiene límites definidos, ni entre los elementos ni al interior de ellos. La totalidad del sistema está constituida por el fenómeno observado y el proceso de observación. La unidad del sistema es la complementariedad del sujeto y objeto. El todo está en la parte que está en el todo. Los fenómenos son despliegues de consciencia y la consciencia despliegue de fenómenos. Las cosas pueden ser y no ser a la vez; ser implícitos y explícitos, a la vez.

Estos principios son:  Flujicidad, (La borrosidad y flujicidad son características sistémicas propias del mundo complejo, los márgenes son difusos y la interconexión de los sistemas es fluida y caótica);  Impredecibilidad; Inclusión (Bohm, Kosko, Morin); Metadimensionalidad (Kaku); Omnijetividad (Izquierdo, Maturana); Plegabilidad (Bohm); Paradoja 

·               Lo posible es contrario a lo real y puede tener actualidad. Lo virtual no es actual pero posee realidad. La epistemología del orden ha cedido el paso a la epistemología de las anomalías.

Estos principios son:  Morfogénesis, Resonancia (Sheldrake); Virtualidad (Bergson); Conmensurabilidad (Maturana, Varela); Plegabilidad (Bohm, Deleuze); Recursión (Briggs, Hofstadter, Morin, ) ; Rizomas.(Deleuze, Guattari, )

Después de este despliegue de conceptos subyacentes en complejidad, podemos decir que la realidad es compleja, que presenta la paradoja de lo uno y lo múltiple, está constituida por el fenómeno observado y el proceso de observación, o sea el observador, es heterogénea e interconectada, no tiene límites definidos, es impredecible, el todo está en la parte que está en el todo. 

En las organizaciones humanas también podríamos observar los fenómenos que representan a cada uno de estos conceptos en los cuales subyace la Complejidad. Más adelante continuarécon esta reflexión en particular para cada uno de estos conceptos.

Viernes, 13 de Abril de 2007 19:18. Autor: Jacqueline Valenzuela. #. No hay comentarios. Comentar.


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